jueves 28 de enero de 2010

Que pida disculpas

Publicada el 29 de enero de 2010 en El Día de Cuenca y otros, supongo.

Se cuenta que en cierta ocasión un rival de Sócrates le sacudió un puñetazo que dio con el filósofo en el suelo. Al levantarse, el sabio dijo que su agresor acababa de demostrar la fortaleza de sus razones y, naturalmente, se negó a devolver el golpe o a que un voluntario que había a su lado lo hiciera por él. Sabe usted que hace unos meses una madre trató de corregir a su hijo dándole un capón, un bofetón o quién sabe si una hostia, cualquiera pudo ser. Se dice que el hijo tenía un trato áspero y la madre, desde luego, no había leído a Sócrates. La jueza (creo que era mujer) no tuvo en cuenta estas circunstancias y le dio la razón al chico sin que se le pasase por la cabeza que estaba quitándole la autoridad a la madre, al padre y, seguramente, al resto de los adultos del mundo. Hoy es el día en que los padres, que lloraban porque les devolvieran el hijo, lloran porque lo encierren en un correccional o en la Modelo de Barcelona, si acaso, pero que ellos no quieren vivir con un déspota que no obedece, se droga, roba y cualquier día los apaliza a ellos, siendo tan poco lector de la vida de Sócrates como lo fue su madre. Quizás deberían pedir que se quede la jueza con la joya para que lo eduque como ella sabe y, si no, que la Justicia en persona la condene a pagarles daños y perjuicios y, si no, por lo menos, que vaya a verlos y les pida disculpas.





martes 26 de enero de 2010

Luz y teléfono

Publicada el 22 de enero de 2010 en El Día de Cuenca y otros, supongo.

Gracias a la liberalización del servicio telefónico los usuarios podemos elegir quién nos sablea más a conciencia. Cuando una compañía nos harta nos cambiamos a otra, que nos recibe con un teléfono nuevo, que es lo mismo que una sonrisa pero con diseño. Así contribuimos a la prosperidad de los fabricantes de estos aparatos y a la explotación de los negros en las minas africanas de coltán. Si el usuario está descontento con los sablazos puede recurrir a un mecanismo administrativo, lento como un perezoso cojo de Madagascar, que acoge las quejas de los usuarios y le da la razón a las telefónicas. La liberalización del suministro de energía eléctrica tiene sus particularidades. De entrada, ya hemos constatado que los precios no los bajan ni Dios ni Adam Smith, pero lo peor es que las eléctricas se chulean de los consumidores con más descaro que las telefónicas. El mecanismo por el que yo pueda elegir como proveedor a la Eléctrica del Ribagorza no lo entiende nadie y las primeras cartas que al respecto me giró mi compañía eléctrica ni siquiera los expertos en leer Metafísica. Las cartas que llegan ahora son tan crípticas como las anteriores pero se entiende que te amenazan con subidas sin cuento primero y con quitarate la luz después, sin que se sepa bien ni mal por qué. Yo pensé por un momento que la Eléctrica del Ribagorza me engolosinaría con un contador nuevo, una vitrocerámica gastona pero chula o con un empelado que mirase el consumo cada mes y me cobrase como es debido, pero las cosas no serán así. Mientras del ministro de Industria sólo se sabe que compró bombillas que nadie recoge, yo pago facturas caprichosas, absurdas, falsas, recibo amenazas y lo mismo me quedo a oscuras.




viernes 15 de enero de 2010

Pegado a la realidad

Publicada el 15 de enero de 2010 en El Día de Cuenca y otros, supongo.

Últimamente he adquirido la costumbre de ver Telecinco a escondidas de mi familia. Por si me sorprenden en tan oscura costumbre tengo a mano disculpas sólidas. Por las mañanas es Arguiñano y por las noches mi inveterada costumbre de acostarme tarde, adquirida en mis años de estudiante. Por la noche es cuando escucho confesar a cualquier rufián vestido de domingo que es adúltero, drogadicto y bujarrón y que la mujer que lo escucha con una sonrisa de hielo le importa un pimiento, después de lo cual estoy seguro de que la pasta que le dan se la queda él solo, el muy mamón. Por la mañna no me cautivan las recetas de Arguiñano sino el programa de antes, en el que un grupo de veinteañeros de arrabal buscan llegar en público a un acuerdo para aparearse en privado (aunque quizás también hagan esto en público: tendré que estar atento). El programa tendría enjundia en tiempos de mayor recato pero no en los que corren, en los que jóvenes como los de la tele prescinden a diario de cualquier preliminar de los que despliegan en el plató. Pero me interesa conocer cuáles son las galanterías que se dedica el pueblo, hecho como estoy a leer las delicadezas de los escritores románticos. «Ahí va, qué tetas más grandes tienes», le dice el otro día uno a una, reclinados ambos en la cama con la que Telecinco sustituye los veladores propios de citas más tibias, y entonces se me cae la sartén de las manos (me estaba adelantando al cocinero) y miro y constato la verdad del aserto, el realismo del ganapán, la exquisita forma de unir halagos y realidades. Concluyo, en fin, que nada mejor que ver Telecinco para vivir pegado a la realidad





jueves 14 de enero de 2010

Empresarios

Publicada el 8 de enero de 2010 en El Día de Cuenca y otros, supongo.

En un paisaje intelectual y moral en el que a los banqueros todavía se les miraba casi como usureros y en el que los negociantes ponían su vida en cada negocio, el invento de la sociedad anónima fue un hito comparable al de la rueda o al de la producción de fuego. La sociedad anónima ha permitido el crecimiento del capitalismo muy por encima de cualquier previsión optimista sobre el lugar al que podría llegarse. Microsoft puede cerrar mañana por la mañana pero Bill Gates seguirá siendo un hombre riquísimo, para que nos entendamos. Los empleados de Microsoft, en cambio, pueden quedarse colgados, con las letras del coche y de la casa a medio pagar. Quien dice Microsoft dice Marsans, ya sabe usted. Las preguntas, en relación con este caso, son: ¿cómo hay que tener de dura la cara para decir cuánto hay que subirle el sueldo a los empleados si la práctica habitual del que lo dice es no pagarles? ¿En qué otra categoría de países el representante de los empresarios es un empresario que fracasa? ¿No será que este señor se postuló para representar a los empresarios con el fin de obtener desde esa atalaya favores públicos y privados para sus empresas en ruinas? ¿No hubiese dicho mucho en su favor, en fin, que hubiese comprometido parte de la fortuna personal que mantendrá a salvo, en resolver los problemas que ha tenido que resolver Fomento, poniendo aviones a costa del Presupuesto, de cuyas enormes cifras Díaz Ferrán se habrá quejado mil y una veces? ¿Cuando el empresariado habla de reformar el mercado de trabajo se está refiriendo a dar categoría de ley a las prácticas de su máximo representante? Pues si es así, dejo constancia de mi voto en contra.





Descanso navideño

Este año Navidad y Año Nuevo caen en viernes. Por lo tanto, esta columna no se publicará. Un buen motivo de descanso para los lectores.




Toros

Publicada el 18 de diciembre de 2009 en El Día de Cuenca y otros, supongo.

Es probable que hoy las corridas de toros reciban una cornada importante en Cataluña (perdón por el juego de palabras tan bobo: ha sido sin querer) porque quizás se apruebe si debe debatirse que se prohíban. El asunto merece la pena porque, tal como está organizada la representatividad ciudadana, los toros pasarán a ser de izquierdas o de derechas, republicanos o monárquicos, españolistas o catalanistas. A tenor de lo que está pasando en esta fase previa, ERC y PP son los más dispuestos a extender la afinidad política al terreno de las aficiones personales porque, a diferencia de CiU y el PSC, no han dejado a sus diputados la libertad de voto. Quiere esto decir que para los amigos de Carod es lo mismo querer que el jefe del Estado sea elegible que estar en contra de los toros, lo que me parece una estupidez. Es posible que se trate de que los catalanistas se oponen por definición a algo que se llama «fiesta nacional», pero si ese es el problema sugiero que se llegue a un acuerdo entre las partes y se decida llamarla fiesta A, por ejemplo, que nos ha servido muy bien para olvidarnos de que la última gripe tuvo su origen en los cerdos. Yo creo que no es muy inteligente entrar al trapo (perdón: se me ha vuelto a escapar) y lo mejor es valorar que casi doscientos mil ciudadanos se han puesto de acuerdo en algo que no es fútbol. Quizás el debate (si se debate) pueda servir para ensayar un parlamentarismo sin disciplina de voto en los partidos y quizás pudiéramos debatir luego si extendemos el modelo. Una buena forma de coger por los cuernos al toro (perdón: se me escapó otra vez) de cómo llevamos nuestro sistema democrático.