jueves, 27 de septiembre de 2012

Neptuno

Publicada el 28 de septiembre de 2012 en El Día de Castilla la Mancha .


No puedo creer que Rajoy dijese que lo de Neptuno no tiene importancia porque es mucho mayor el número de quienes no se manifiestan. Hay que ser imbécil para desacreditar así esta muestra del malestar ciudadano. Esta semana hemos vuelto a ver a una carretada de políticos de cháchara con jueces y carceleros. Salvo que uno se empeñe en escuchar a Carlos Herrera y su escuela o a los botarates de Interconomía, no tardará en enterarse de que los políticos de los dos partidos son los responsables de la que nos está cayendo. Por acción y por omisión. Por haber creado las bases de la desigualdad y por no haber tomado, a sabiendas, las decisiones que hubiesen atemperado el desastre. Tienen nombres y apellidos los banqueros y políticos que, de consuno, han arruinado al país y también conocemos los nombres de quienes lo consintieron. Se sabe quiénes han metido la mano en la caja con regularidad, el estropicio que se ha hecho con el presupuesto, las normas y reglamentos que hacen de los políticos una casta de privilegiados a la usanza del siglo XVIII. Tienen rostro (literal y muchas veces del otro) quienes no han hecho otra cosa en su vida (¿profesional?) que representar el papel de representar a alguien para, en realidad, simplemente vivir bien. Es posible que la diferencia entre el gasto necesario para sostener una democracia eficaz y el gasto superfluo al que nos somete este hatajo de holgazanes sea el chocolate del loro de nuestra deuda, pero el gesto de no renunciar en estos días a una sola de sus ventajas innecesarias los convierten en la escoria de la sociedad, muy por detrás de donde se creen que están. Lleva razón Gallardón. Lo de Neptuno es un ataque directo a esto que ellos denominan pomposamente democracia y es, antes que eso, el modo de vida de él y los que viven de lo que él. Como lo saben, echan a la policía a sacudir estopa sobre todo para meter miedo a los que se han quedado en casa. Pero mañana hay que ir otra vez. Tenemos que estar todos. Y el que no pueda, que deje escrito en algún sitio, en alguna red social, en algún periódico, que él, al menos en espíritu, está allí. En Neptuno.




jueves, 20 de septiembre de 2012

Twitter

Publicada el 21 de septiembre de 2012 en El Día de Castilla la Mancha .



Podría decirse que twitter es como un gran panel en donde quien quiere decir algo lo escribe en un pequeño post-it donde no caben más de ciento cuarenta caracteres. En realidad, el panel lo tiene uno en casa (el teléfono, el ordenador...) y autoriza a quien él quiera a que le pegue los post-it (tweets) que escribe. La analogía explica el asunto a mis lectores de la era pre-digital (o de cualquier otra era en la que tenga un lector): es sencillo imaginar que alguien va a la habitación donde tiene el panel, lee los mensajes que le interesan y luego, como en la vida real, le cuenta a Fulanito el chisme que le ha contado Menganito. Naturalmente, twitter se divide en quien tiene algo que contar y quien no. Desde el principio he pertenecido a los segundos. Porque creo de verdad que mis ocurrencias (de tenerlas) no interesan ni a mi gato (de tenerlo) y porque con alguna que he escrito espontéamente ha ocurrido precisamente eso. que no le ha interesado a nadie. En el lado contrario están los que creen que la gente vive pendiente de ellos. A mi tablero llegan post-it de personas que cuentan su vida a cada minuto, no entiendo por qué: «tomando un café con PeroGrullo», «entrando en el teatro», etc. Hay quien establece clasificaciones y premia a quien más fidelidad le muestra.Quien se despide de la novia informándonos (supongo que además) a todos los demás. Quien confiesa su amor o se envanece de su embriaguez, una vez que encuentra las teclas. Hay quien adoctrina y quien enlaza veinte tweets para terminar contando su novela... Entre los post-it que he leído se encuentra uno que dice que ya se ha demostrado científicamente (no todos los científicos deben de ser gente seria) que es más difícil dejar twitter que el tabaco. Y aunque no puedo comprobarlo empíricamente porque no fumo, admito que tiene algo de adictivo. Cuando uno se hace seguidor de decenas de personas diferentes, y aun opuestas, entrar en twitter es como hacerlo en una jaula de grillos, en un bar atestado, en una peluquería en vísperas de Nochevieja, en un mercado persa del que siempre es posible sacar algo, a lo mejor completamente inútil. Y eso dicen que engancha




jueves, 13 de septiembre de 2012

Independencia

Publicada el 14 de septiembre de 2012 en El Día de Castilla la Mancha .



Uno de cada cinco catalanes decidió emplear la tarde del día de la fiesta de Cataluña en reclamar la independencia de Cataluña. Aunque no hay estadísticas, podemos aventurar que una proporción parecida de castellano-manchegos escaparon de la región el último 31 de mayo. Con independencia (perdón) de otras valoraciones, admitamos que el comportamiento de ellos es más coherente que el nuestro. Probablemente tenga que ver con lo que se celebra. Nosotros, un acto casi administrativo: la aprobación del Estatuto, un documento que al menos uno de cada millón de los nuestros debe de haber leído alguna vez, aunque no de golpe. Ellos, un hecho de armas más bien inútil: la derrota en una batalla de una guerra que ya habían perdido. Curiosamente, la guerra era por la sucesión al trono de España. La corona se la disputaban dos extranjeros y el asunto importaba tanto a los catalanes que eligieron su propio bando. Lo que pasó fue que eligieron a quien terminó perdiendo y de ahí arrancan todas sus cuitas contemporáneas o así emepzaron a establecerlo casi doscientos años después. Más tarde aún, cuando lo de Franco, a la oposición empezó a parecerle bien todo lo que a Franco le parecía mal, y este fue el camino por el que el nacionalismo, que en su origen pastó en la derecha política, se vio engordado por todas las izquierdas, igual de imbéciles, que olvidaron que a ellos les correspondía ser internacionalistas y no nacionalistas. Después vino lo de la ley electoral, que ha logrado ella sola que el nacionalismo periférico convierta en periferia política a millones de votantes del resto del país y, por último, está la crisis, que presentada según de qué manera, hace que los catalanes perciban que la mejor forma de ponerse a salvo es separarse de los pobres que habitan al otro lado del Ebro, los cuales, como sigan así las cosas, no van a valer ni para clientes de sus fábricas. Tal es el susto que tiene el país que desde el jueves menudean los estudios y los reportajes que muestran la imposibilidad real de la independencia catalana, como si las lucubraciones pudieran fabricar la realidad y no fuera más cierto que la realidad la construimos poco a poco con nuestros actos.




lunes, 10 de septiembre de 2012

Premios

Publicada el 7 de septiembre de 2012 en El Día de Castilla la Mancha .



Habida cuenta que en 2010 se lo dieron a la selección española de fútbol, habrá que convenir que el premio que le han dado a Casillas y Xavi ha sido por el hecho de que han dicho que son amigos (ya que no parece probable que un jurado disponga de pruebas fehacientes de amistad: las veces que han cenado juntos, los regalos que se hacen por sus cumpleaños y cosas así). Habida cuenta de que debe de haber más futbolistas que han dicho en alguna ocasión que son amigos, y que tan sorprendente fenómeno ha podido darse incluso dentro de la selección española, donde debe de haber más parejas (o incluso tríos o cuartetos) de jugadores que alguan vez han dicho ser amigos entre sí, a estos dos les han dado el Príncipe de Asturias porque juegan en el Real Madrid y en el Barcelona. Habida cuenta de que debe de haber más jugadores de estos dos equipos que son amigos de alguno del otro, habrá que convenir que estos dos merecen el premio por algo especial. Puesto que ser muy muy muy amigos no es un requisito para ganar ningún premio deportivo y, puesto que no disponemos de otras pruebas, habremos de tomar como cierta la especie de que entre ellos intercambiaron alguna conversación telefónica durante la temporada pasada, cuando cada partido que disputaban sus equipos se convertía en una pelea callejera. Si aquella conversación existió, a cada uno de ellos le ha reportado la charleta 25.000 euros del ala, además del enésimo reconocimiento público, lo que superó sin duda sus expectativas. Pero si esa conversación merece ser elevada a la categoría de icono de la deportividad asumamos que el deporte va por mal camino. Diríase que con esta decisión el jurado ha reconocido que lo normal en el deporte es el contra-modelo que representa la estupidez permanente de Cristiano Ronaldo y que, por eso, la misma sociedad que ha aplaudido el fallo del jurado debería replantearse el apoyo que ofrece al deporte de elite, desde horas interminables de información al apoyo a su sostenimiento con dinero público.