jueves, 18 de marzo de 2010

Fotos censuradas

Publicada el 12 de marzo de 2010 en El Día de Cuenca y otros, supongo.

Yo no me llevaría a mi casa muchas de esas fotos. Seguramente, no colgaría ninguna en las paredes del salón porque lo último que querría tener en ellas sería a Aznar exhibiendo esa sonrisa prepotente y estreñida que lucía cuando le nombraron doctor honoris causa en vete a saber qué esperpento de universidad. Pero me hubiera gustado ser el autor de casi cualquiera de esas imágenes y hubiera ido a Valencia a verlas de haber conocido su contenido. No hay que perderse a Camps, en una penumbra mística, rivalizando en piedad con el arzobispo de Valencia, observados ambos, desde el fondo, por la Virgen en su casa del retablo. Mas el pecado no está en que parezca que Rita Barberá festeja la victoria de su partido como si a ella le hubiera tocado la lotería sino en que realmente la alcaldesa se lo crea. El pecado está en el ojo del que mira, y diríase que los dirigentes «populares» de Valencia son los primeros en ver el pecado en sus propias actitudes, coleccionadas por los fotógrafos durante dos mil nueve. Siguiendo la costumbre de sus antecedentes ideológicos se han apresurado a censurarlas para que nadie más peque y llegue a creer que es verdad que cuando la Barberá mete a Camps en el coche oficial lo hace, a propósito, como los policías lo hacen con los ladrones. Pero parece mentira que hayan llegado tan alto como han llegado y no sepan que la mejor manera de conseguir que todo el mundo mire lo que ellos no quieren que se mire es prohibirlo. Mirelo usted en http://blogs.publico.es/elojopublico/las-fotos-que-el-pp-valenciano-quiere-esconder/839