jueves, 5 de marzo de 2009

Saber perder

Publicada el 6 de marzo 2009 en El Día de Cuenca y otros, supongo.

H
ay que ver lo mal que le ha sentado al PNV su pírrica victoria del domingo. No quiero ni pensar cómo se habrían tomado una derrota. Si ahora que todavía pueden gobernar les están diciendo de todo a los que pueden impedírselo, en el caso de que los vascos y vascas les hubiesen votado muy poquito, no descarto que se arriscasen con los de ETA para convencerlos y convencerlas de lo conveniente que sería que volviesen al buen camino. Para estos casos deberían existir academias donde se enseñase a saber perder, y a los banqueros se les deberían hacer ofertas para que no faltase ninguno. Se acaba de descubrir su última treta para no verse como el PNV, ganándole por poco al cliente. Yo no he leído nunca un documento que haya leído antes un notario (ni siquiera los que asegura haber leído), no porque me fíe de él (que no me fío) sino porque cuando uno llega allí ya lo tiene todo perdido, así que de qué me sirve condenarme tratando de entender aquello que se ha escrito para que no lo entienda cuando tengo a mano la última página del «Marca». Pero hete aquí que ahora descubro que sin que el banquero ni el notario me hayan dicho nada, mi hipoteca no puede bajar del tres y medio aunque sí puede subir al dieciocho, asunto que algún gobierno aprobó algún día y del que quizás este se haya enterado a la vez que yo. De modo cada vez que Trichet baja el precio del dinero los banqueros brindan con champán por los tiempos de crisis y festejan que tal como están hechas las cosas ellos, y no los del PNV, nunca pierden.