jueves, 19 de enero de 2012

El padre

Publicada el 20 de enero de 2012 en El Día de Cuenca y otros, supongo.
Ignoro si en Alemana el ministro de las perras anda todo el día persiguiendo a los amos de la finanzas de Baviera o de Hesse para tirarle de las orejas, pero me place suponer que no. Ya sabe que los alemanes son personas serias. El espectáculo que está dando España es digno del Bombero Torero. A las agencias de calificación habría que declararlas inservibles pero mientras las tenemos aquí no me extraña que nos pongan como nos ponen. Al pobre Zapatero (hay que hablar bien de los muertos) le siguen culpando de la muerte de Manolete pero va a resultar que no era más que el maletilla que sujetaba la espada a los toreros de verdad. Los reyes de las taifas, como tantas vece han descrito sus detractores a las autonomías, se han portado como los niños recién emancipados de las familias ricas. Se han dedicado a comprarse ferraris sabiendo que, si se les acababan los cuartos, detrás vendría padre a recargar el saldo de la tarjeta. Hasta ahora la cosa ha funcionado, pero cuando a padre también se le acaba la pasta, a ver qué hacemos. Montoro ha tirado los pies p´alante y ha amenazado con darles una azotaina a los hijos derrochadores. Que luego dentro del gobierno haya habido contradicciones, matizaciones, puntualizaciones y tal, por enésima vez en poquísimo tiempo, es casi lo de menos. Que si metiésemos todo esto en una máquina del tiempo sería Camps el que se llevara los mejores azotes y luego Gallardón y luego dicen que Barreda tambén es lo de menos. Lo importante es que si el gobierno central está dispuesto a comportarse en lo sucesivo como un padre con autoridad, ser jefe de taifa va a perder mucho interés. Salvo que padre siga haciendo la vista gorda con los fondos de reptiles.