jueves, 8 de noviembre de 2012

Otra de emprendedores

Publicada el 9 de noviembre de 2012 en El Día de Castilla la Mancha .

Hablaba con un amigo sobre el tema de moda, ese de los emprendedores que el gobierno quiere que salgan de la nada para vender sus productos a ver a quién de entre la legión de famélicos en la que va a convertir el país. La verdad es que se lo pone difícil. Pero no solo por esto. Mostraba mi amigo el montón de yanquis que aspiran a vivir de su ingenio y que, en comparación con los españoles que desean lo mismo, son una montaña junto a un grano de arena. Pero le respondía yo que, aunque no sé cómo funcionan los bancos en yanquilandia, se dice que allí los emprendedores fracasan tres veces como media antes de triunfar, licencia esta que un español no puede permitirse porque al primer fracaso el banco que le ha prestado el dinero le quita hasta el aliento a él y a todo su linaje y, si sale de ese apuro y le quedan ganas, no habrá banco que vuelva a prestarle ni el bolígrafo con el que firmar su renuncia a su alma, que entrega en ese momento al director del banco. Por otro lado, el personal sabe que los grandes negocios se hacen a la sombra del poder. La mejor garantía de éxito es tener a alguien en un cargo público. Desde el Jefe del Estado al último concejal del pueblo, como vemos a diario en los periódicos o escuchamos en el bar de siempre tomando un carajillo. De este modo, el espacio que queda libre para ese emprendedor hipotético que quiere poner Rajoy de moda es muy estrecho. Tanto, que para muchos no merece la pena intentarlo, sobre todo si sabe que va a competir en desigualdad de condiciones con alguien que hace lo mismo y tiene un primo donde corresponde. Comentaba este asunto precisamente el día en el que un periódico de tirada nacional destacaba la figura de un hombre hábil que ha sabido leer la coyuntura. Un emprendedor de esos, un tipo tan raro, en fin, que merece salir en los periódicos, ese lugar donde, a veces, lo extraordinario tiene reservado un sitio preferente.