sábado, 4 de mayo de 2013

La guadaña

Cuando Esperanza Aguirre dice que Rajoy es un blando y que hay que pasar la guadaña por el funcionariado, solo repite lo que algunos ya enunciaron días antes. Por ejemplo, Carlos Herrera, del que tantas veces he dudado si se desayunaba con el argumentario del PP para ese día o si era él quien desde su púlpito de Onda Cero se lo proporcionaba al partido. Aguirre y Herrera echan sus redes en un mar lleno de peces porque el discurso de acabar con los funcionarios da muchos votos. Aguirre debe de pensar que todos los funcionarios son tan prescindibles como lo fue ella durante aquellos meses en que cobró del ministerio por dar mítines para el PP y Herrera demuestra casi cada mañana su desprecio por los funcionarios, ignoro por qué. Probablemente uno y otra comparten la visión liberal de que el Estado es ineficaz para asignar recursos y, en general, para gestionar la economía, que tiene que ser asunto de la empresa privada.
     Puro eslogan. No hay más que ver lo creativo que ha mostrado ser nuestro sector privado en general y, en particular, cómo le está yendo a la banca y cómo nos está arrastrando a todos, porque es la deuda de los bancos españoles con los alemanes lo que nos trae de cabeza y no el gasto público, que tenemos que reducir para pagar a aquellos. 
     Y puro negocio, porque no hay un solo dato serio que diga que la escuela y los hospitales son más eficaces si son privados que si son públicos. Eso sí, son mejores negocios, que es lo que les gusta a los liberales. Al fin y al cabo, si no son rentables y se pierde dinero ya vendrá luego a ponerlo el Estado.