lunes, 4 de enero de 2016

Los Reyes Magos

Dice o confunde Coscubiela la independencia con el rescate ciudadano, el fin de los recortes, etcétera, etcétera e insiste en que lo primero es la condición necesaria de lo segundo, como si no hubiera más independentistas que los de muy a la izquierda, pese a toda evidencia.
     Apela Rajoy y cualquiera del PP a la responsabilidad del hoy moderado (ayer y seguramente mañana radical) partido socialista para continuar haciendo las reformas que España necesita. No para acordar qué hacemos en los próximos años sino para acate las nuevas reformas o, dicho de otra manera, las nuevas formas de dar por saco. 
     Se empeña Iglesias en dividir el mundo en nuevos y viejos según quieran o no hacer un referéndum, como si en los genes del rojerío estuvieran las independencias y no su  poder en los escaños de casi todas las periferias.
     Cree Mas que cada mañana Cataluña entona en su honor un «yo soy Espartaco» y no ve que lo que pone en las pancartas es «yankee, go home».
     Lleva tiempo Rivera sin abrir el pico, como hacían los políticos antes de la política-espectáculo, y se temen los analistas que le haya podido entrar un ataque, si bien no de sensatez sino de incapacidad.
     Estamos todos listos, y los Reyes Magos nos echarán otras elecciones con la esperanza de que nazcan nuevas mayorías absolutas que hagan tan imposible llevar a cabo políticas de Estado comno no dejar de invocarlas.